Dioses menores. "Paths of glory" (Senderos de gloria)


TITULO ORIGINAL
Paths of Glory
Año: 1957
Duración: 86 min.
PAÍS: EEUU
DIRECTOR
Stanley Kubrick
GUIÓN Stanley Kubrick, Calder Willingham, Jim Thompson (Novela: Humphrey Cobb)
MÚSICA Gerald Fried
FOTOGRAFÍA Georg Krause (B&W)
REPARTO:
Kirk Douglas, Ralph Meeker, Adolphe Menjou, George MacReady, Wayne Morris, Richard Anderson, Joseph Turkel, Timothy Carey, Peter Capell, Susanne Christian, Bert Freed, Emile Meyer
PRODUCTORA: MGM

Hace muchos milenios hubo una glaciación que acabó con muchos de los inmensos bosques subtropicales que cubrían la tierra. Nuestros sufridos y arborícolas antepasados más remotos se vieron obligados a bajar al suelo y a cambiar sus hábitos de vida. Una vida que se volvió muy dura, por cierto. Tanto que posiblemente estuvieron al borde de la extinción tras aquel cataclismo que destruyó el hábitat al que estaban adaptados.




Entre otras cosas se vieron obligados a abandonar su dieta a base de bayas y volverse omnívoros, que suena mejor que "carroñeros". No podían alimentarse de pasto, lo cual era una gran desventaja en aquellos tiempos difíciles.



Descubrieron que la carne asada se masticaba y se digería mejor que la cruda. La muela del juicio es una herencia de aquella época, en la que un individuo de 20 años era casi un anciano, y en la que ser capaz de masticar un tendón podría significar la diferencia entre sobrevivir o enfermar y morir.



Aprendieron a caminar a dos patas, para desplazarse más rápido y evitar así a los malintencionados depredadores (más rápidos, mejor habituados al medio, más fuertes y armados además de garras y colmillos) que tanto abundaban, y también para vigilar por encima de los océanos de hierba alta que cubrieron su hábitat.



De repente les sobraban las extremidades superiores, y el pulgar oponible al resto de los dedos, que habían desarrollado para sujetarse a las ramas, cambió drásticamente su destino. Gracias a él aprendieron a fabricar y a usar artilugios. Y posiblemente una de las primeras cosas que aprendieron a fabricar fueron armas. Las armas les permitieron igualarse a los depredadores y compensar las carencias propias de su condición de arborícolas recién llegados al suelo, como por ejemplo un cuerpo liviano, de músculos y huesos alargados y frágiles, y unos pulmones de poca capacidad.






Empezamos a usar herramientas simples, como palos, gracias a nuestro pulgar, y eso nos abrió el camino a fabricar herramientas más complejas, lo cual, a su vez, hizo que se desarrollara el lóbulo frontal del cerebro. La inteligencia se convirtió en un valor para sobrevivir, teniendo en cuenta que éramos más frágiles y lentos que nuestros cuadrúpedos depredadores directos, y también que otras especies que competían por nuestro hábitat. Eso implicó que se expandiera nuestro cráneo, y eso, a su vez, nos obligó a nacer antes para poder pasar por la pelvis materna. Empezamos a nacer en estados de desarrollo inferiores a los de otros mamíferos, y por lo tanto éramos mucho más desvalidos. Tuvimos que aprender a defender a nuestras crías y a las madres que las cuidaban y alimentaban en el periodo de lactancia. Sociedades más cerradas que las simples manadas. El inicio de los clanes y las tribus se originó por el aislamiento de los grupos (a causa de su itinerancia obligada). Ese fue el inicio del racismo, que tiene como objeto no sólo defender nuestro territorio de caza (y por lo tanto nuestra subsistencia), sino proteger también nuestra herencia genética. Si se mezcla con la de clanes con distintas características se diluye y se acaba perdiendo.




La mortalidad era altísima, por lo que se convirtió en esencial para la supervivencia del grupo el proteger a todos los miembros. El clan que menguaba acababa por desaparecer. Era esencial proteger a todas las personas de nuestro clan, porque los necesitábamos para sobrevivir. Empezamos a usar armas para cazar y defender el territorio, por lo que ya no sobrevivían los machos más fuertes, sino los más hábiles e inteligentes. Aprendimos a usar las pieles de otros animales para abrigarnos, así que ya no sobrevivía el más peludo. La evolución adaptativa dio un vuelco. Los cazadores desarrollaron la lealtad y la amistad. Era esencial a la hora de cazar en grupo poder confiar en los demás. Y por fin, el lenguaje oral y el gran salto. Podíamos aprender de las experiencias de nuestros antepasados. Y entonces empezamos a guerrear. Un grupo estable de hombres y mujeres, en aquella época, necesitaba un territorio muy extenso para cazar y sobrevivir. Y fue entonces cuando los clanes empezaron a disputarse los mejores territorios. Ése fue el origen de las guerras. Y los clanes que mejor guerreaban se imponían y sobrevivían. Todos nosotros somos descendientes de clanes que ganaron sus guerras. Después empezaron a cultivar la tierra, y gracias a la agricultura se gestaron las comunidades estables en las que muchos individuos no tenían que trabajar en los cultivos para subsistir, ya que se producían excedentes. Aparecieron los artesanos, y también los ejércitos permanentes. Las civilizaciones nunca permanecen estables. O se encuentran en una fase de desarrollo o en una de declive. Las batallas lo decidieron en muchos casos.






"Senderos de gloria" es una prodigiosa crítica a lo que los humanos hemos hecho con nuestro sagrado y antiguo derecho a guerrear para subsistir, al igual que con tantas otras cosas. Lo mezclamos con el interés personal y con la mezquina miseria espiritual que habita en muchos corazones humanos.

















































Cuatro fotogramas de la escena del fusilamiento, una de las más impactantes de la película.









Douglas y la hija de Kubrick durante un descanso del rodaje. Detrás, el propio Kubrick





Rodaje de una escena de exteriores








Stanley Kubrick





Un individuo extraordinario que reinventó el cine.
Rodó las escenas de interiores de "Barry Lyndon" a la luz de unas velas fabricadas según procedimientos de la época en que transcurre la acción (siglo XVIII), usando unos objetivos especiales de la casa Zeiss que compró a la NASA.


Escena de Barry Lyndon

Podéis ver un video en el que se aprecia muy bien el efecto aquí



Kubrick tuvo una carrera comercial irregular, ya que algunas de sus películas no obtuvieron en su momento el reconocimiento de la crítica y del público, como por ejemplo la misma Barry Lyndon, un proyecto al que se entregó con especial cariño y mucho entusiasmo.

Sin embargo, a día de hoy, pocos entendidos no admitirían sin ningún tipo de reserva que fue un genio irrepetible y uno de los grandes del cine.

Una anécdota: La estupenda superposición temporal a base de flash backs que usó Tarantino en Reservoir Dogs y que tanto admiración despertó en el público es una (lo admito) inspirada imitación de lo que hizo Kubrick en su formidable Atraco perfecto.







Escena de "Atraco perfecto"






Durante el rodaje de "El resplandor", junto a Jack Nicholson










Durante el rodaje de "Doctor Strangelove", junto a Peter Sellers.










El rodaje de "2001, una odisea del espacio"





Kirk Douglas








En "Espartaco", dirigida también por Kubrick










"Los vikingos", una película soberbia.







Con Burt Lancaster, en "Duelo en el OK Corral"




Interpretando a Vincent Van Gogh, una de sus actuaciones más sobresalientes.


Un estudio a carbón para un autoretrato, de Van Gogh.

Se puede apreciar la notable caracterización de Douglas para el papel.

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